La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas.
(Anónimo)
Sufrimiento, duelo, sanación
por Mateo Bautista
padremateobautista@hotmail.com
Religioso Camilo
Todo sufrimiento con su duelo. Todo duelo con su sanación.
Érase que se era un joven discípulo que preguntó a su sabio maestro:
-Dime, maestro: ¿has sufrido? ¿Qué es el sufrimiento? Y el maestro expuso:
-Sufrimiento es huésped no invitado pero inevitable de la humanidad.
Sufrimiento es desgarrón del corazón.
Sufrimiento es desconcertante desconcierto de la mente.
Sufrimiento es un hondo vacío muy lleno de vacíos.
Sufrimiento es des-ánima del Espíritu.
Sufrimiento es mutilación de aspiraciones e ideales.
Sufrimiento es derrumbe de nuestra estantería vital.
Sufrimiento es violación de la paz interior.
Sufrimiento es cárcel y carcelero de la esperanza.
Sufrimiento es pasadizo entre el amor y el apego, entre el apego y la libertad.
Sufrimiento es tristeza triste que oxida el alma.
-Y maestro: ¿qué es el duelo?
El maestro guardó un breve silencio y comentó;
-Duelo es el reciclaje del sufrimiento.
Duelo es una verdad que se acomoda con verdad. El buen duelo es un sufrimiento para el sufrimiento; el mal duelo es un agasajo para el sufrimiento.
Elaborar los duelos es materia de aprendizaje: para sanear la estructura cognitiva de los esquemas mentales traicioneros.
Querer sacar el sufrimiento a la gente sin elaborarlo es querer mal a la gente.
En el duelo: brindarse, no blindarse. La asignatura del duelo se rinde o se deja previa. El duelo es un gran sacrificio personal de sanación en el que no hay que hacerse la víctima.
La elaboración de los duelos empieza por casa.
Nadie sale a flote del pozo en el duelo porque esté cansado de sufrir, ni por tener razones para sufrir o razones para dejar de sufrir. Se elabora el duelo porque se tienen razones para vivir.
—E instrúyeme, finalmente, maestro: ¿qué es la sanación?
El maestro con su experiencia enseñó:
—Sanar es rehabilitar la mente y el corazón: las fuentes de la vida.
Las heridas de fuera deben cicatrizar; las de dentro, también. Nadie se cura por fuera si no se sana por dentro.
La sanación es un proceso complejo y continúo de liberación interior: no es sólo para transformar el sufrimiento, sino para transformarse desde el sufrimiento.
Sanar es elaborar el por qué, el cómo, el con quién y el para qué del sufrimiento.
Sanar es dejar la gran ceguera en torno a la vida, al amor, a la fe, a Dios...
No hay sanación de la crisis en la persona sin autocomprensión de la propia persona.
No hay sanación personal sin manejo constructivo de los duelos.
Para sanar: comunidad, comunicación y comunión solidaria.
Para la sanación, tras el sufrimiento, hay que des-aprender para re-aprender.
Cuando surge la sanación, deja como herencia la sabiduría y el secreto de la vida.
El maestro se volvió pensativo hacia su discípulo y le preguntó:
-Y ahora responde tú: ¿Qué es el sufrimiento, el duelo, la sanación?
-Maestro, es el proceso de... toda una vida saludable.
Moraleja
El sufrimiento des-vitaliza
El duelo vitaliza
La sanación revitaliza
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